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"e-Factura: Modificar es de sabios"

Artículo de opinión

Alberto Redondo Correas. Madrid, 19 de junio de 2015.

El pasado 15 de enero entró en vigor la obligación de utilizar la factura electrónica en la relación de las empresas con las diferentes administraciones públicas. Seis meses después, el primer balance ofrece notables claroscuros. Depende con quién se hable, unos verán la iniciativa como un vaso medio lleno, otros lo verán medio vacío.

El primer grupo está formado por aquellas empresas que trabajan con las AAPP en el ámbito local o aquellas cuyo volumen de facturas con las AAPP es pequeño. En ambos casos mostrarán su satisfacción con el nuevo modelo, especialmente porque conocen el estado de la factura en cada momento y si el periodo de pago coincide con lo estipulado.

El segundo bloque, formado por empresas que operan con diferentes administraciones  públicas o que emiten muchas facturas a estas entidades, muestra un colectivo, más o menos desesperado, por la diversidad de puntos de entrada, las particularidades de cada administración pública, a las incompatibilidades de algunos sistemas, y un largo etcétera de excepciones que, en la práctica aumentan la inseguridad jurídica de  su relación comercial con las instituciones, que se traduce en un aumento de la deuda.

Este descontento no quiere decir que la factura electrónica sea la culpable. Afirmar esto, sería como matar al mensajero. Pero en muchos casos así lo perciben las empresas. Nada más lejos de la realidad. La factura electrónica es una pieza clave para la mejora de gestión y aporta máxima transparencia y total veracidad a la deuda comercial del estado. Otra cosa es que esta transición, obligada, no haya sido igual de equilibrada para cada parte, penalizando especialmente al sector privado.

El problema de las empresas que ven el vaso medio vacío requiere soluciones tajantes y el Gobierno las ha puesto encima de la mesa. La primera va directamente a la base de un problema mayor. Todavía hoy hay algunas AAPP que no cumplen con la Ley 25/2013, con razón o sin ella, y esto afecta a muchos proveedores. La modificación de esta ley da el derecho al proveedor a presentar las facturas en formato electrónico en el punto de entrega de facturas de la AGE, la plataforma FACe, cuando las administraciones a las que se factura no tengan un punto de entrada operativo.

La segunda aborda la tramitación y gestión de las facturas. Por un lado, se refuerza la relación de presentar la factura en el Punto de entrada (registro administrativo) y su anotación inmediata en el registro contable (el que da conocimiento de la previsible deuda de la AAPP). Por otra línea, se definirá claramente cuáles serán los requisitos de validación contable para aceptar una factura, lo que reducirá drásticamente las excusas en la recepción.

La tercera atañe a la información necesaria para la tramitación de la factura. Se quieren generar extensiones sectoriales que permitan dar uniformidad a estos datos, tanto para los proveedores como para las AAPP receptoras. De esta manera, todos los actores tendrán la información necesaria para la correcta gestión de las facturas.

Por desgracia estos ajustes, siempre bienvenidos,  llegan justos de tiempo. Y todavía queda no pocos flecos por resolver, de los que dan cuenta  diferentes foros de trabajo públicos/privados que nos ayudan a estar alertar y advertir, a quien se lo merece, de que "no está haciendo bien los deberes".

La modificación legislativa ayudará a modificar y reparar la percepción negativa que rodea la aplicación y el uso de la factura electrónica. Un buen ejemplo es lo que ocurre en el ámbito privado. Así, según el último estudio de Seres de implantación de factura electrónica, correspondiente a 2014, señala que la e-factura ha creció un 14% el pasado año, y que la utilización del formato electrónico  generó ahorros millonarios en las empresas. Estamos convencidos de que la nueva situación creada a partir del 15 de enero de este año, junto al impulso que dará la última modificación normativa, permitirá que, entre todos, 2015 sea el año de la e-factura.

Alberto Redondo Correas, Director de Marketing Iberia & Latam de SERES

 

Modificación parcial de la Ley 25/2013 de factura electrónica - BOE 13/06/15